INFORME DE GEOPOLÍTICA

I. INTRODUCCIÓN

La jornada que hoy analizamos condensa, con inusual nitidez, las dos grandes patologías del orden internacional que vengo describiendo desde hace meses: la ausencia de autoridad legítima allí donde más se necesita y la erosión deliberada de las certidumbres allí donde más costó construirlas. En Doha arrancan por fin las conversaciones técnicas indirectas entre Washington y Teherán, pero lo hacen bajo la sombra de un régimen —la oligarquía yihadista iraní— cuyo hombre fuerte puede pilotar la negociación pero no garantizar su cumplimiento. En Kíev, Rusia ha vuelto a demostrar con una lluvia de misiles hipersónicos y drones que negocia con una mano mientras asesina con la otra. En Venezuela, la narcodictadura castro-chavista convierte una catástrofe natural en un instrumento de control político. En el sur del Líbano, Israel proclama que no se irá mientras la organización terrorista Hizbulá siga armada, con el Estado mártir libanés como rehén de ambos. Y en Norteamérica, la Administración Trump ha decidido no renovar el tratado comercial que ella misma negoció, sembrando incertidumbre sobre el espacio económico más próspero del planeta. Cinco escenarios, un mismo hilo conductor: la orfandad de mando.

II. NOTICIAS MÁS IMPORTANTES DE LAS ÚLTIMAS 24 HORAS

1. Arrancan en Doha las conversaciones técnicas indirectas entre Estados Unidos e Irán mientras Teherán reafirma su control unilateral del Estrecho de Ormuz

Hechos

Las conversaciones técnicas indirectas entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán comenzaron ayer en Doha, con Catar y Pakistán como mediadores. Por la parte estadounidense se han desplazado el enviado Steve Witkoff y Jared Kushner; por la iraní, el viceministro de Exteriores Kazem Gharibabadi, quien anunció la creación de grupos de trabajo para supervisar la aplicación del memorando de entendimiento (Memorandum of Understanding, MOU) firmado el 17 de junio y preparar la negociación de un acuerdo definitivo. El presidente del Parlamento y negociador jefe, Mohamed Bagher Ghalibaf, declaró el día 30 en la televisión estatal que Irán «no está negociando en absoluto con Estados Unidos» hasta que Washington cumpla todas las cláusulas del MOU, y advirtió de que la garantía de libre tránsito por Ormuz vale «solo 60 días» y que Teherán jamás renunciará a controlar la vía marítima. Sobre el terreno, unos 35 buques comerciales cruzaron el estrecho en las últimas 24 horas según datos de MarineTraffic —frente a los 110 diarios de antes de la guerra—, mientras la televisión estatal iraní exhibía como escarmiento un carguero encallado por no seguir la «Ruta de la Autoridad» impuesta por la Guardia Revolucionaria; la firma TankerTrackers identificó el buque como el Arista, sancionado por Estados Unidos y varado, en realidad, desde mediados de marzo. Las autoridades iraníes anunciaron además que los funerales de Alí Jamenei —el inexplicablemente llamado líder «supremo», muerto el 28 de febrero— se celebrarán del 4 al 9 de julio en Irán e Irak.

Implicaciones

Este analista estima que la escenografía de Doha confirma, punto por punto, la paradoja del descabezamiento: el general Ahmed Vahidi, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria y primus inter pares del triunvirato que gobierna de facto el Irán posjamenei, domina la negociación por la fuerza, el miedo y el fanatismo, pero carece de la autoridad ideológica, institucional y religiosa que permitía a Jamenei imponer disciplina interna y arrancar concesiones a su propio aparato. No estamos ya ante «iguales sin árbitro», sino ante un halcón dominante sin la autoridad legítima —ni la voluntad— para cumplir. Las declaraciones de Ghalibaf, que responde ante Vahidi y no ante el presidente Pezeshkian, sistemáticamente bloqueado, son la prueba: Teherán negocia y desmiente que negocia, abre el estrecho y lo cierra, firma un memorando y lo reinterpreta. La utilización propagandística de un buque encallado desde marzo como advertencia fresca retrata a un régimen despiadado que ha convertido la intermitencia caótica de Ormuz en su única palanca de presión.

Perspectivas y escenarios

Escenario A (35%): los grupos de trabajo consolidan avances técnicos y se alcanza un acuerdo definitivo dentro de la ventana de 60 días, con un régimen de gestión del estrecho aceptable para Washington y los Estados árabes del Golfo. Escenario B (40%): prolongación indefinida del statu quo degradado —tránsito reducido, incidentes intermitentes, negociación sin ruptura ni acuerdo—, el escenario más coherente con un régimen incapaz de garantizar sus propias concesiones. Escenario C (25%): ruptura de las conversaciones y reescalada, sea por un incidente marítimo, por la presión de Vahidi para «restablecer la disuasión» o por el vencimiento del plazo sin acuerdo.

2. Rusia lanza sobre Kíev uno de los mayores ataques combinados de la guerra: al menos trece muertos y decenas de heridos

Hechos

Oleadas de misiles rusos de lanzamiento aéreo y naval —incluidos, según fuentes de ambos bandos, misiles hipersónicos Zircón y de crucero Kalibr— y de drones de ataque, algunos de propulsión a reacción, golpearon Kíev y otras ciudades ucranianas durante la madrugada del 1 al 2 de julio, causando al menos trece muertos y decenas de heridos en la capital, además de impactos en Zaporiyia, Járkov y Pavlogrado. El presidente Zelenski había advertido públicamente de la inminencia de un ataque masivo. En paralelo, el Gobierno ucraniano aprobó por primera vez desde el inicio de la invasión a gran escala un procedimiento para autorizar exportaciones de armamento, según anunció el ministro de Defensa Mijaílo Fedorov; la Fiscalía General alemana presentó cargos contra un veterano ucraniano como primer imputado formal por el sabotaje de los gasoductos Nord Stream en 2022; y Kíev remitió a la Organización Marítima Internacional un escrito en el que sostiene que la flota fantasma (shadow fleet) rusa ya no puede considerarse marina mercante ordinaria, dado su papel en la financiación del esfuerzo bélico de Moscú.

Implicaciones

El ataque de esta madrugada vuelve a retratar la naturaleza del régimen de Putin: la destrucción sistemática de ciudades y de la población civil como método de negociación. Quien todavía albergue ilusiones infundadas (wishful thinking) sobre la disposición del Kremlin a una paz honorable haría bien en contar los muertos de Kíev. El escrito ucraniano ante la Organización Marítima Internacional merece, en cambio, todo mi respaldo analítico: vengo sosteniendo que la flota fantasma es a la vez la caja registradora de la guerra de Putin y una doble amenaza —medioambiental y de seguridad— para Europa, y que los abordajes practicados por Francia y el Reino Unido al amparo del artículo 110 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar son una saludable excepción a la pasividad europea: legítimos, necesarios y largamente esperados. Que sea Kíev, y no Bruselas, quien lleve la iniciativa jurídica dice mucho —y nada bueno— de la mediocre y miope clase política europea.

Perspectivas y escenarios

Cabe esperar que Rusia mantenga la cadencia de ataques masivos contra las ciudades ucranianas mientras percibe que el coste diplomático es nulo. La cuestión decisiva de las próximas semanas será si la iniciativa ucraniana ante la Organización Marítima Internacional cristaliza en una doctrina occidental común sobre la flota fantasma —abordajes, inspecciones y, llegado el caso, tratamiento como objetivo militar de buques integrados en el esfuerzo de guerra—, o si Europa vuelve a refugiarse en la retórica mientras Ucrania se desangra.

3. Venezuela: más de 2000 muertos confirmados y más de 58.000 edificios dañados; la narcodictadura convierte el rescate en instrumento de control

Hechos

Una semana después del doble terremoto del 24 de junio —magnitudes 7,2 y 7,5, el mayor sismo en Venezuela desde 1900—, el balance confirmado de víctimas supera los 2000 muertos, con más de 10.000 heridos y decenas de miles de desaparecidos, y con proyecciones técnicas que temen una cifra final muy superior. Investigadores de la NASA cifraron ayer en más de 58.000 los edificios dañados o destruidos en la costa de La Guaira, cerca del epicentro. El Programa Mundial de Alimentos ha lanzado un llamamiento de 50 millones de dólares para asistir a medio millón de personas durante tres meses. Sobre el terreno, la agencia AP describe un esfuerzo de rescate «vacilante» —uniformes impolutos, grúas paradas—, mientras crece la indignación de los supervivientes por la falta de maquinaria pesada; el régimen ha militarizado La Guaira y restringido el acceso a la zona cero mediante códigos QR.

Implicaciones

El execrable régimen castrochavista de los siniestros hermanos Delcy y Jorge Rodríguez está gestionando la mayor catástrofe natural de la historia moderna de Venezuela exactamente como cabía esperar de una inmensa organización mafiosa: con opacidad, militarización y prioridad absoluta al control social sobre el rescate de vidas. La militarización de La Guaira con códigos QR no es logística: es contrainsurgencia preventiva contra una población cuya pena está mutando en rabia. Vengo sosteniendo que la catástrofe y la ayuda internacional son un test para Washington: pueden ser la palanca de una transición ordenada —condicionando la asistencia a la apertura, la transparencia y la presencia de organizaciones internacionales sobre el terreno— o el pretexto para que el régimen se atrinchere y se apropie del socorro como botín político. La solidaridad con las víctimas debe ser total; la tregua con el régimen, ninguna.

Perspectivas y escenarios

El escenario más probable a corto plazo es la consolidación de una crisis humanitaria de larga duración —hambre, epidemias, desplazamientos— sobre un país que ya contaba con cerca de ocho millones de personas necesitadas de ayuda urgente antes del sismo. La incógnita decisiva es política: si la indignación popular, combinada con la presión estadounidense y la fractura de un aparato que ya perdió a Maduro —capturado y trasladado a Nueva York en enero—, abre grietas en el régimen, o si los hermanos Rodríguez logran administrar la tragedia como han administrado el país: saqueándolo.

4. Netanyahu visita por primera vez el territorio libanés ocupado y condiciona la retirada al desarme de la organización terrorista Hizbulá

Hechos

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, visitó el martes a las tropas desplegadas en el sur del Líbano —su primera visita al territorio ocupado desde la invasión iniciada el pasado marzo— acompañado del ministro de Defensa, Israel Katz, y de la cúpula militar. «No abandonaremos el sur del Líbano hasta que la amenaza haya sido eliminada; mientras Hizbulá siga aquí, armada y amenazándonos, aquí seguiremos nosotros», declaró. La visita se produce días después de la firma, con mediación estadounidense, de un acuerdo de seguridad entre Israel y el Gobierno libanés que prevé la entrega de dos «zonas piloto» al Ejército libanés, de cuyo funcionamiento práctico apenas se conocen detalles. Desde marzo, la guerra ha causado más de 4.000 muertos en el Líbano y más de un millón de desplazados; al menos 32 soldados israelíes han caído. En Washington, la Cámara de Representantes rechazó ayer por 189 votos contra 235 una resolución de poderes de guerra —presentada por la congresista Rashida Tlaib, del ala radical del Partido Demócrata— que pretendía limitar la implicación estadounidense; 22 demócratas votaron con la mayoría republicana.

Implicaciones

El Líbano vuelve a ser lo que llevo años describiendo: un Estado mártir, rehén simultáneo de la organización terrorista Hizbulá —criatura de la Guardia Revolucionaria iraní, que la fabricó, armó y financió durante décadas— y de una ocupación israelí que Netanyahu declara ahora abiertamente indefinida. La posición israelí tiene una lógica de seguridad innegable: ningún Estado puede tolerar en su frontera a una organización terrorista armada hasta los dientes. Pero la ocupación indefinida sin horizonte político es un regalo estratégico para Teherán, que necesita mantener vivo el frente libanés como moneda de cambio en Doha y como coartada de su relato de «resistencia». La verdadera solución —el desarme efectivo de Hizbulá y el despliegue soberano del Ejército libanés bajo el presidente Aoun— exige precisamente lo que las «zonas piloto» insinúan tímidamente: un calendario creíble de retirada a cambio de un desarme verificable. Todo lo demás es prolongar el martirio de un país al que este analista, por historia familiar y convicción, no dejará nunca de defender.

Perspectivas y escenarios

El escenario central es una interinidad prolongada: alto el fuego frágil, ataques israelíes selectivos, zonas piloto de aplicación lenta y una organización terrorista que rechaza el proceso porque su desarme equivale a su extinción. La variable determinante seguirá siendo la negociación de Doha: si el acuerdo definitivo entre Washington y Teherán incorpora un mecanismo verificable para el Líbano, se abrirá la primera ventana real de recuperación de la soberanía libanesa en dos décadas; si no, el Estado mártir seguirá pagando las guerras de otros.

5. Estados Unidos rehúsa renovar el T-MEC y aboca a Norteamérica a una revisión anual permanente de su marco comercial

Hechos

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció ayer, tras la reunión virtual de la revisión conjunta prevista para el 1 de julio de 2026, que «Estados Unidos no ha aceptado renovar el T-MEC en su forma actual» y que, en consecuencia, el tratado «no queda renovado». El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC/USMCA), que sustituyó al TLCAN en 2020 y regula un comercio intrarregional que superó los 1,6 billones de dólares en 2024, permanece en vigor hasta 2036, pero entra ahora en un mecanismo de revisión anual que somete a incertidumbre permanente las cadenas de suministro del continente. Washington negociará bilateralmente con México la semana del 20 de julio; con Canadá no hay calendario, y Greer reprochó a Ottawa sus «mensajes contradictorios» por cortejar la inversión china mientras proclama su voluntad de ayudar a la reindustrialización estadounidense. Los déficits comerciales de bienes de Estados Unidos —46.000 millones de dólares con Canadá y 197.000 millones con México en 2025— y el tránsito de insumos chinos por territorio norteamericano figuran entre los agravios invocados.

Implicaciones

Estamos ante el segundo rostro —el peor— de la política exterior de Trump. Cuando actúa con pragmatismo y aconsejado por la solidez del secretario de Estado Marco Rubio, como en Doha, cosecha éxitos diplomáticos innegables. Pero en materia comercial la brújula sigue siendo la intuición y el exabrupto: no renovar el tratado que él mismo negoció, firmó y proclamó «el mejor acuerdo comercial jamás alcanzado» es la definición misma de una política errática y transaccional. Quien esto escribe se sitúa, sin complejos, en la estela del inigualable presidente Reagan —el mejor presidente estadounidense de la segunda mitad del siglo XX—, para quien el libre comercio entre las democracias de Norteamérica era un pilar de la prosperidad y de la seguridad del mundo libre. Hay, con todo, un matiz que la honestidad analítica obliga a reconocer: la preocupación por el uso de México y Canadá como plataforma de transbordo (transshipment) de insumos chinos es legítima y coherente con la doctrina del «jardín pequeño y valla alta». El problema no es el diagnóstico; es la terapia: la incertidumbre permanente castiga más a los aliados y a las empresas norteamericanas que a Pekín.

Perspectivas y escenarios

El desenlace más verosímil es un acuerdo bilateral con México en los próximos meses —las negociaciones van muy avanzadas— seguido de una presión máxima sobre Canadá, con la amenaza latente de una retirada formal del tratado que activaría la cuenta atrás de seis meses. Para las empresas, años de negociación contenciosa; para China, la tentación de explotar cada grieta del bloque norteamericano; para Europa, una advertencia más de que la palabra dada en materia comercial cotiza a la baja incluso entre aliados.

III. RACK DE MEDIOS

Cobertura de las últimas 24 horas, organizada por regiones y desglosada por medios.

AMÉRICA DEL NORTE

Medio

Línea de cobertura (2 de julio de 2026)

The Wall Street Journal

Perfil en profundidad del general Vahidi —citado por medios de todo el mundo— como el verdadero centro de gravedad de la negociación: el comandante del CGRI ha «desautorizado repetidamente» al presidente Pezeshkian y al ministro Araghchi, y porta ahora una «corona peligrosa».

CNN

Cobertura continua de Doha y Ormuz: unos 35 buques cruzaron el estrecho en 24 horas —frente a 110 diarios antes de la guerra—; desmonta la propaganda iraní sobre el carguero encallado, identificado por TankerTrackers como el Arista, buque sancionado y varado desde marzo; funerales de Jamenei del 4 al 9 de julio.

Associated Press

Conversaciones técnicas en Doha con Witkoff y Kushner; advertencias del CGRI sobre la «Ruta de la Autoridad»; y la crónica más demoledora sobre Venezuela: «uniformes impolutos, grúas paradas», con el sistema sanitario al límite.

Reuters

El eje de la mesa bilateral con México: reforzar las reglas de origen del automóvil y la «seguridad económica» para impedir que terceros países se beneficien del acceso al T-MEC; déficits de 46.000 millones con Canadá y 197.000 millones con México.

Bloomberg / CNBC

Entrevista a Greer: existen «cuestiones sustanciales» por resolver; reproche a los «mensajes contradictorios» de Canadá, que corteja la inversión china; CNBC advierte de que las revisiones anuales pueden reabrir partes centrales del tratado.

Fox News / Fox Business

Línea favorable a la Casa Blanca: Trump buscará acuerdos bilaterales separados con México y Canadá de hasta diez años de duración; atención a los lazos de Ottawa con Pekín.

The Hill

Doble titular revelador: el T-MEC no renovado y «la exhibición de fuerza de Irán en Ormuz pone a Trump a la defensiva»; recoge la advertencia de Zelenski sobre el ataque masivo ruso.

The Washington Times

El buque encallado como escarmiento propagandístico y las amenazas del CGRI de «incidentes irreparables» a quien navegue fuera de las rutas autorizadas; diferencias sobre el estrecho y el Líbano lastran la mesa de Doha.

EUROPA

Medio

Línea de cobertura (2 de julio de 2026)

RFE/RL (Radio Farda)

Datos de la consultora Kpler: 34 cruces verificados el 30 de junio, «continuidad operativa pero no normalidad»; 49 incidentes confirmados por la OMI; declaraciones de Ghalibaf y del portavoz catarí Al Ansari sobre el desminado del estrecho con Omán.

Fiscalía General alemana / prensa alemana

Primer imputado formal por el sabotaje de los gasoductos Nord Stream de 2022: cargos contra un veterano ucraniano, con evidente potencial de fricción entre Berlín y Kíev.

NBC News / corresponsales occidentales en Kíev

Primeras crónicas del ataque nocturno: incendio en un hotel del bulevar Shevchenko, edificios residenciales alcanzados, vecinos refugiados en el metro; el balance creció durante la madrugada hasta al menos trece muertos.

Medios estatales rusos

Presentan el ataque masivo sobre Kíev como «respuesta a los actos terroristas» ucranianos y reivindican el empleo de misiles hipersónicos Zircón; propaganda de avances en Zaporiyia y Járkov. Bulos habituales sobre «mercenarios extranjeros».

UCRANIA Y EUROPA DEL ESTE

Medio

Línea de cobertura (2 de julio de 2026)

The Kyiv Independent

Al menos trece muertos y más de treinta heridos en Kíev; primera autorización de exportaciones de armamento desde el inicio de la invasión (Fedorov); Ucrania sostiene ante la OMI que la flota fantasma (shadow fleet) rusa ya no es marina mercante ordinaria.

Ukrainska Pravda / prensa ucraniana

Cobertura de la oleada de misiles de lanzamiento aéreo y naval y drones a reacción sobre la capital y sobre Zaporiyia, Járkov y Pavlogrado; drones ucranianos mantienen la presión sobre Crimea, con cortes eléctricos en Feodosia y Armiansk.

ORIENTE MEDIO

Medio

Línea de cobertura (2 de julio de 2026)

The Times of Israel

Recoge el perfil del WSJ: Vahidi, «el mayor obstáculo» para el acuerdo, empeñado en «restablecer la disuasión militar» y en vincular el fin de la guerra con el Líbano; su ascenso, «casi sin precedentes», descansa en la inteligencia y la represión.

Al Jazeera / The New Arab

Primera visita de Netanyahu al territorio libanés ocupado: «mientras Hizbulá siga aquí, armada, aquí seguiremos nosotros»; acuerdo de seguridad con dos «zonas piloto» para el Ejército libanés; más de 4.000 muertos y un millón de desplazados desde marzo.

Gulf News (EAU)

Seguimiento de la cúpula del CGRI y de la fragilidad de la estructura de mando iraní tras las pérdidas de la guerra; atención de los medios del Golfo al tránsito por Ormuz y a la mediación catarí.

ASIA-PACÍFICO

Medio

Línea de cobertura (2 de julio de 2026)

South China Morning Post

Enmarca la no renovación del T-MEC como un pulso de Washington a los lazos chinos de Canadá: Pekín no aparece en el aviso oficial, pero el cortejo canadiense a la inversión china es, para Greer, el gran obstáculo.

The Straits Times / agencias

Seguimiento del balance de víctimas en Venezuela y de los saqueos en la zona del terremoto; los Estados asiáticos con buques atrapados en el Golfo confirman salidas escalonadas por las rutas autorizadas.

IBEROAMÉRICA

Medio

Línea de cobertura (2 de julio de 2026)

Prensa mexicana (declaraciones de Ebrard)

El ministro de Economía confirma la «vía de la revisión anual»: nadie ha notificado su retirada del T-MEC, el tratado sigue en vigor y México negociará bilateralmente con Washington la semana del 20 de julio; objetivo: reducir año a año los «temas no resueltos».

El Nacional / Infobae / Clarín

La cara oculta del rescate venezolano: mujeres impiden que funcionarios retiren una caja de dólares de un edificio colapsado; denuncias por la falta de maquinaria pesada («se burlan de nosotros»); La Guaira militarizada y con acceso restringido por códigos QR.

THINK TANKS E INSTITUTOS

Medio

Línea de cobertura (2 de julio de 2026)

Institute for the Study of War (ISW)

El general Vahidi y su círculo íntimo controlan no sólo la respuesta militar iraní sino la posición y el enfoque negociador de Teherán, marginando a la dirección civil.

House of Commons Library (Reino Unido)

Informe actualizado sobre la reapertura de Ormuz: reducción del 95% de los buques de crudo y del 99% de los de GNL respecto a antes de la guerra; la petrolera estatal emiratí estima que los flujos plenos no se recuperarán hasta 2027; Francia prepara una resolución para una misión internacional de libertad de navegación.

Congressional Research Service (EEUU)

Por el estrecho transita en condiciones normales en torno al 27% del comercio marítimo mundial de crudo y derivados; recuerda el precedente de la «guerra de los petroleros» de los años ochenta como matriz histórica de la coerción iraní.

IV. SEMÁFORO DE RIESGOS

ROJO. Estrecho de Ormuz / negociación EEUU-Irán — La garantía iraní de libre tránsito expira en 60 días, el régimen carece de un garante fiable de sus propias concesiones y la Guardia Revolucionaria mantiene la coerción sobre las rutas. Riesgo alto de incidente marítimo con potencial de reescalada.

ROJO. Ucrania — Ataques masivos combinados sobre las ciudades, con misiles hipersónicos y drones a reacción, y sin coste diplomático perceptible para Moscú. La flota fantasma sigue financiando la guerra.

ÁMBAR. Líbano — Ocupación israelí declarada indefinida, «zonas piloto» sin desarrollar y una organización terrorista, Hizbulá, que rechaza el proceso. Alto el fuego frágil, dependiente de la mesa de Doha.

ÁMBAR. Venezuela — Crisis humanitaria de gran escala tras el doble terremoto, gestión opaca y militarizada del régimen y creciente indignación popular. Riesgo de estallido social y de instrumentalización de la ayuda.

ÁMBAR. Comercio norteamericano — No renovación del T-MEC y revisión anual permanente: incertidumbre para cadenas de suministro que mueven 1,6 billones de dólares anuales, con Canadá como principal punto de fricción.

VERDE. Mediación del Golfo — Catar y Pakistán mantienen operativo el único canal diplomático funcional entre Washington y Teherán, con grupos de trabajo constituidos y cooperación técnica con Omán en el desminado del estrecho.

V. COMENTARIO EDITORIAL

Si algo une las cinco noticias de hoy es la orfandad de mando. En Teherán, un halcón despiadado —el general Vahidi, de lejos la peor de las opciones posibles— domina sin arbitrar: puede sentar a su régimen a la mesa de Doha, pero no puede prometer que lo pactado se cumpla, porque su primacía descansa en la fuerza, el miedo y el fanatismo, no en la autoridad. En Moscú, un autócrata negocia bombardeando, convencido de que Occidente confundirá una vez más la paciencia con la firmeza. En Caracas, una organización mafiosa sin más proyecto que su propia supervivencia administra los escombros de un país como administró su riqueza: saqueándola. Y en Washington conviven, en la misma semana, las dos almas de esta Administración: la diplomacia pragmática y tenaz que, con la solidez de Marco Rubio como contrapeso, ha llevado a Irán a una mesa de negociación impensable hace un año, y el impulso proteccionista que dinamita la certidumbre comercial del propio bloque norteamericano que Estados Unidos necesita cohesionado, precisamente, para competir con China.

Este analista lo viene advirtiendo desde hace meses: los acuerdos sin arquitectura para el día después no son paz, son pausas. En Ormuz se negocia con un interlocutor que no puede garantizar nada; en el Líbano se ocupa sin calendario ni horizonte político; en Norteamérica se sustituye un tratado por una incertidumbre renovable cada doce meses. Gobernar es prever, y prever exige algo más que intuición: exige método, aliados y palabra. Mientras tanto, Europa —una vez más— asiste al espectáculo desde la grada, sin voz en Doha, sin doctrina común sobre la flota fantasma que Ucrania, ella sola, ha tenido que llevar ante la Organización Marítima Internacional, y sin más papel en el estrecho que el de consumidor angustiado de su energía. La mediocre y miope clase política de este siglo sigue sin entender que la seguridad, como la confianza, no se improvisa: se construye —o se pierde— todos los días.

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