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INFORME DE GEOPOLÍTICA

I. INTRODUCCIÓN
La jornada del 26 de febrero de 2026 deja al desnudo, una vez más, hasta qué punto el tablero geopolítico se ha vuelto volátil, interdependiente y peligrosamente ingenuo por parte de demasiadas elites occidentales. La combinación de la palanca estratégica china sobre las tierras raras, el chantaje nuclear permanente del régimen yihadista de Teherán, la lenta toma de conciencia europea sobre la vulnerabilidad de sus infraestructuras críticas, el despertar militar de una Irlanda históricamente neutral, las restricciones punitivas de Pekín contra la industria de defensa japonesa y los incidentes de alta tensión en el Estrecho de Florida dibujan un panorama muy claro: o reaccionamos con serenidad, firmeza y realismo, u otros decidirán por nosotros.
En este contexto, la agenda de Washington bajo la presidencia de Donald Trump combina una presión creciente sobre Irán, una revisión a fondo de las cadenas de suministro criticas –desde los chips hasta los motores aeronáuticos– y una postura mucho más firme frente a las dictaduras latinoamericanas, incluido el castrismo agonizante que intenta sobrevivir a base de represión interna y maniobras de distracción externa. A ello se suma la escalada de Pekín contra japón por atreverse a defender Taiwán y a modernizar su defensa, y el estancamiento de las negociaciones sobre Ucrania, que sigue resistiendo una agresión rusa que lleva ya cuatro años y que no admite fatiga ni olvido por parte de sus aliados.
Cada una de estas noticias, considerada aisladamente, tendría relevancia propia. Contempladas en conjunto, dibujan un cuadro preocupante de fragmentación del orden internacional, en el que las materias primas estratégicas se han convertido en armas geopolíticas, la diplomacia se ejerce bajo amenaza militar explicita, las infraestructuras críticas son fichas de un tablero de ajedrez global y los países tradicionalmente neutrales se ven forzados a abandonar décadas de inercia pacifista ante amenazas cada vez menos hipotéticas. No son tiempos para la complacencia, sino para la lucidez estratégica.
II. NOTICIAS MÁS IMPORTANTES DE LAS ÚLTIMAS 24 HORAS
1. China aprieta la soga de las tierras raras sobre la industria aeroespacial y de semiconductores de EE. UU.
Hechos
Proveedores clave de la industria aeroespacial y de semiconductores de Estados Unidos están sufriendo un agravamiento critico de las carencias de tierras raras, hasta el punto de que al menos dos empresas han empezado a rechazar pedidos de determinados clientes para conservar suministros destinados a grandes fabricantes de motores de aviación. El cuello de botella se concentra especialmente en el itrio, indispensable en los recubrimientos que permiten a motores y turbinas operar a temperaturas extremas, y en el escandio, esencial para la fabricación de componentes de chips 5G y aleaciones aeroespaciales de alta resistencia. Las exportaciones chinas de productos de itrio a Estados Unidos se desplomaron de 333 toneladas en los ocho meses previos a las restricciones de abril de 2025 a apenas 17 toneladas en los ocho meses posteriores, una caída del 95 por ciento. Los precios del itrio se han disparado un 60 por ciento desde noviembre y son ahora sesenta y nueve veces superiores a los de hace un año. Estados Unidos carece por completo de producción doméstica de escandio y las reservas existentes se miden en meses, no en anos. Estas tensiones se producen apenas unas semanas antes de la cumbre prevista en Pekín entre los presidentes Trump y Xi Jinping, en la que está sobre la mesa un deshielo comercial condicionado, entre otras cosas, a que China modere sus restricciones a la exportación de minerales críticos.
Implicaciones
Esta es una cuestión de importancia capital a la que no se presta la atención debida. El cuasi monopolio chino sobre las tierras raras es una palanca de poder geoestratégico de primer orden, incomparablemente más desestabilizadora que muchos arsenales convencionales. China no solo concentra la extracción, sino, lo que es aún más grave, buena parte del procesamiento y refinado, que es donde realmente se ancla la dependencia industrial de Occidente. Nos encontramos ante una vulnerabilidad sistémica: sin itrio, escandio y otros elementos críticos, se paraliza la cadena de valor de sectores tan sensibles como la aviación militar, el espacio, la electrónica de defensa y la propia infraestructura digital. El problema no es coyuntural ni técnico: es político y estratégico. Entre la complacencia europea y la timidez de muchas elites occidentales, Pekín ha construido pacientemente una capacidad de coacción estructural que ahora empieza a usar como mensaje disciplinario hacia Washington y sus aliados.
Perspectivas y escenarios
A corto plazo, la Administración Trump intentara combinar la presión negociadora con medidas de emergencia: diversificación acelerada de proveedores, creación de reservas estratégicas de minerales críticos y apoyo a proyectos de extracción y refinado en aliados como Australia, Canadá, Groenlandia o determinados países africanos. A medio y largo plazo, o Estados Unidos y Europa se toman en serio una estrategia coordinada de resiliencia de materias primas, incluyendo incentivos, regulación y alianzas mineras y tecnológicas, o la superioridad tecnológica occidental quedara a merced del cálculo político de Pekín. El escenario más probable es un juego de aprietes selectivos por parte de China para recordar a Washington quien manda en este terreno, sin llegar aun a un corte total que dañaría también a la propia economía china. Pero sería una irresponsabilidad histórica que los países atlánticos siguieran reaccionando tarde y mal, confiando ingenuamente en que la interdependencia sustituye a la disuasión y a la seguridad de suministro. La cumbre Trump-Xi de marzo será una prueba decisiva: en el mejor escenario, se alcanzará un acuerdo parcial que restablezca parte del flujo de exportaciones, pero la dependencia estructural persistirá. Lo urgente y estratégicamente imprescindible es que se acelere de manera drástica el desarrollo de cadenas de suministro alternativas y se establezcan reservas estratégicas dignas de ese nombre. Esta es, sin exageración, una cuestión que debe abordarse con la misma urgencia con la que se abordan las amenazas militares convencionales.
2. Irán promete flexibilidad nuclear bajo la amenaza de ataques de EE. UU.: el guion de siempre
Hechos
La tercera ronda de conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre el contencioso nuclear se ha reanudado este jueves en Ginebra, en un clima de máxima tensión marcado por el mayor despliegue militar estadounidense en Oriente Medio desde la invasión de Irak en 2003. El enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner encabezan la delegación norteamericana, mientras el ministro de Exteriores iraní Abbas Araqchi dirige la parte iraní, con la mediación del canciller omaní Badr Albusaidi y la participación del director general del OIEA, Rafael Grossi. Teherán proclama que acudirá con seriedad y flexibilidad, pero insiste en limitar la agenda al ámbito nuclear y al levantamiento de sanciones, rechazando abordar su programa de misiles balísticos, que Washington considera diseñado para golpear a Estados Unidos y desestabilizar la región. Irán ha presentado una propuesta que incluye concesiones parciales: disposición a eliminar su reserva de uranio enriquecido al 60 por ciento, mayor supervisión internacional y una suspensión temporal del enriquecimiento por tres a cinco años, un plazo calculado para exceder el mandato de Trump. El secretario de Estado Marco Rubio ha subrayado que la negativa iraní a discutir los misiles constituye un problema mayor. El vicepresidente JD Vance ha afirmado que Washington tiene evidencias de que Irán está intentando reconstruir su programa nuclear. El portaaviones USS Gerald R. Ford navega hacia aguas cercanas a Israel y una docena de cazas F-22 han sido desplegados en territorio israelí por primera vez para potenciales operaciones de combate.
Implicaciones
El guion es el de siempre con el régimen yihadista de Teherán. Ante la inminencia de un ataque estadounidense, ofrecen cesiones parciales, incluyendo un reconocimiento implícito de que van a abandonar elementos de programas de armas nucleares. Pero aquí está la contradicción flagrante que la comunidad internacional debería señalar con mucha más firmeza: ¿si Irán no tenía un programa nuclear militar, como ha sostenido machaconamente durante décadas, como se puede renunciar a lo que supuestamente no se tiene? Si se admite, siquiera implícitamente, que se abandona un vector militar, se está reconociendo que se ha mentido sistemáticamente a la comunidad internacional. La estrategia de Teherán es la del engaño calculado: ganar tiempo, aliviar sanciones, consolidar la red de milicias y grupos terroristas proiraníes (Hezbola, Hamas, milicias iraquíes, hutíes y demás proxis) y presentarse como un actor razonable obligado a ceder solo por la intransigencia de Washington. Frente a esa narrativa, la posición firme de la Administración Trump, con presión máxima, despliegue disuasorio y líneas rojas claras respecto a la bomba nuclear, es hoy por hoy el único lenguaje que entiende el régimen de los ayatolas. El hecho de que el Líder Supremo Jamenei enfrente la crisis más grave de sus 36 anos en el poder, con una economía hundida y protestas renovadas, otorga a Washington una posición de fuerza que sería imperdonable desaprovechar.
Perspectivas y escenarios
A corto plazo, podríamos ver un acuerdo limitado, técnicamente complejo y políticamente ambiguo que permita a ambas partes ganar tiempo: Irán obtendría cierto alivio sancionador y Estados Unidos compraría unos meses de calma. El riesgo es reproducir el error de acuerdos anteriores: controles insuficientes, verificación débil y una arquitectura que permite a Teherán avanzar discretamente mientras presenta al mundo sonrisas diplomáticas y promesas vacías. El escenario de una acción militar selectiva no puede descartarse si se prueba una ruptura flagrante de los compromisos o un movimiento de ruptura hacia la bomba. Lo que es absolutamente innegociable es que Irán no puede disponer de armamento nuclear. Mas allá de la dimensión militar, el verdadero desafío es político y moral: seguir tolerando un régimen que exporta terrorismo e inestabilidad por medio de sus proxis es una bomba de relojería para todo Oriente Medio y para la seguridad de Europa.
3. Francia rescata al Reino Unido de la pinza china sobre su red eléctrica
Hechos
La francesa ENGIE ha cerrado un acuerdo para adquirir UK Power Networks (UKPN), el principal distribuidor eléctrico del Reino Unido, por 10.500 millones de libras esterlinas (unos 14.200 millones de dólares), al consorcio del conglomerado hongkonés CK HUTCHISON Group, controlado por el magnate Víctor Li, hijo de Li Ka-shing. UKPN gestiona la distribución de electricidad a más de 8,5 millones de clientes a través de aproximadamente 192.000 kilómetros de líneas en Londres y el sureste de Inglaterra, lo que la convierte en una infraestructura de carácter absolutamente estratégico para la seguridad energética británica. El grupo CK había adquirido estos activos en 2010 y, desde entonces, su expansión en infraestructuras críticas, incluidos puertos en el Canal de Panamá, ha encendido las alarmas en Estados Unidos y otros países. Con esta operación, ENGIE refuerza su posición en redes reguladas y hace del Reino Unido su segundo mercado más importante. Las acciones de ENGIE subieron hasta un 7,6 por ciento tras el anuncio, alcanzando máximos desde septiembre de 2009. La operación se financiará con unos 5.000 millones de euros en deuda y valores híbridos, un programa de desinversiones por valor de 4.000 millones y una ampliación de capital de hasta 3.000 millones de euros.
Implicaciones
Desde hace años venimos señalando que China utiliza grandes conglomerados afincados en Hong Kong para adquirir posiciones de control sobre infraestructuras criticas: puertos, redes eléctricas, telecomunicaciones y nodos logísticos de alto valor geoestratégico. El caso de CK Hutchison y los puertos del Canal de Panamá fue un aviso de primer orden, que en Washington se tomó muy en serio, aunque las formas diplomáticas de Trump hayan sido a veces manifiestamente mejorables. El Brexit dejo al Reino Unido sin el paraguas regulatorio de la Unión Europea frente a los apetitos depredadores de China y otros adversarios de Occidente, incrementando su exposición a movimientos de capital estratégicamente sensibles. Paradójicamente, es ahora una gran empresa francesa la que acude al rescate, recuperando para un actor europeo de primer nivel el control de la red eléctrica británica. Hay pocas cosas más estratégicas que una red eléctrica nacional, y que esta quede en manos de una empresa europea aliada es una noticia positiva para la seguridad del conjunto de Occidente. La operación subraya también la necesidad de una gestión profesional de las infraestructuras energéticas, alejada del extremismo ideológico y de las exageraciones peligrosas e irresponsables de una transición energética catastróficamente diseñada por la Unión Europea, más preocupada por los eslóganes que por la seguridad de suministro y la estabilidad de los sistemas eléctricos.
Perspectivas y escenarios
A corto plazo, la operación debería consolidar una gestión más profesional y menos condicionada por intereses políticos de potencias extrarregionales, aunque habrá que ver cómo se articulan las relaciones entre ENGIE, el regulador británico y la política energética de Londres, que deberá equilibrar las ambiciones de descarbonización con la realidad de la seguridad de suministro. A medio plazo, es probable que veamos más operaciones de re-europeización de activos estratégicos previamente vendidos sin demasiada reflexión estratégica a capitales chinos u otros inversores de alto riesgo geopolítico. Europa necesita con urgencia una doctrina clara sobre la protección de sus infraestructuras criticas: puertos, redes eléctricas, gasoductos, cables submarinos, estaciones terrestres de satélites y centros de datos. No se trata de cerrar la puerta a la inversión extranjera, sino de entender que hay activos que son casi tan sensibles como una base militar y que, por tanto, deben quedar en manos fiables. Que tenga que ser una empresa francesa quien rescate al Reino Unido de la pinza china sobre su red eléctrica dice mucho de las carencias de una clase política que ha mirado hacia otro lado mientras se entregaban llaves fundamentales de la soberanía.
4. Irlanda rompe su neutralidad de facto ante la amenaza rusa en el Atlántico
Hechos
El Gobierno irlandés ha publicado su primera Estrategia Nacional de Seguridad Marítima, un documento histórico para un país que ha hecho de la neutralidad una seña de identidad desde su independencia. La estrategia, que cubre el periodo 2026-2030, reconoce explícitamente que Rusia es una amenaza para todos y que los cables submarinos, interconectores energéticos y demás infraestructuras críticas en aguas irlandesas están en el punto de mira del Kremlin. El plan contempla la ampliación de la flota naval de ocho a doce buques de superficie, el cambio de nombre del Servicio Naval Irlandés por Armada Irlandesa y del Cuerpo Aéreo por Fuerza Aérea Irlandesa, la adquisición de un buque de combate multipropósito con capacidades antisubmarinas, un plan quinquenal de defensa de 1.700 millones de euros, la adquisición de tecnología sonar mediante un contrato de 50 millones de euros con la francesa Thales, el despliegue de sonoboyas desde aeronaves militares para detectar submarinos hostiles, y la negociación de acuerdos de cooperación bilateral con el Reino Unido y Francia para patrullas navales conjuntas en aguas irlandesas, incluyendo la posibilidad de que buques de la Royal Navy y la Marine nationale patrullen aguas bajo jurisdicción irlandesa. El Gobierno prepara además legislación urgente para otorgar a las Fuerzas de Defensa poderes de abordaje e inspección de buques de la flota en la sombra (shadow fleet) rusa.
Implicaciones
Algo muy profundo se está moviendo en el mundo geoestratégico cuando Irlanda, último gran símbolo europeo de una neutralidad casi identitaria, se ve obligada a girar ciento ochenta grados en su estrategia de defensa efectiva. Austria fue neutralizada por imposición soviética tras la Segunda Guerra Mundial, que no es lo mismo; Irlanda, por historia y convicción, se enorgullecía de un ADN neutral, en realidad neutralista, que ahora choca con la brutalidad de las amenazas reales. ¿Puede caberle a alguien duda alguna sobre la gravedad de las amenazas que se ciernen sobre Occidente cuando incluso Dublín asume que Rusia es una amenaza para todos y que sus cables submarinos están en peligro? La incursión reiterada del buque espía ruso Yantar en aguas irlandesas, el incidente de los drones presuntamente rusos durante la visita del presidente Selenio en diciembre de 2025 y la vulnerabilidad de los cables submarinos que conectan Europa con Norteamérica (tres cuartas partes de los cables del hemisferio norte pasan cerca o a través de aguas irlandesas) son razones más que suficientes para abandonar el buenismo irresponsable y mirar a los retos y amenazas de frente y con coraje. Ya no hay espacio para el pacifismo ingenuo que confunde la ausencia de conflicto con la ausencia de enemigos.
Perspectivas y escenarios
En el corto plazo, veremos un aumento significativo de la interoperabilidad practica entre las fuerzas navales irlandesas y las del Reino Unido y Francia, así como una coordinación más estrecha con la OTAN en el ámbito de la vigilancia de cables y gasoductos submarinos. La posibilidad de que buques de la Royal Navy y la Marine nationale patrullen aguas bajo jurisdicción irlandesa supone un cambio cualitativo sin precedentes en la postura de seguridad de un país que, hasta hace muy poco, dependía enteramente de otros para su propia defensa. A medio plazo, este giro irlandés puede contribuir a un cambio cultural en varios países europeos todavía reacios a invertir seriamente en defensa, recordándoles que la seguridad no es un lujo, sino una condición de posibilidad de la prosperidad. Si la guerra hibrida rusa sigue intensificándose, con ciberataques, sabotaje de infraestructuras y desinformación, el paso lógico será una participación aún más estructurada de Irlanda en marcos occidentales de defensa cooperativa, aunque se mantengan ciertas fórmulas de neutralidad formal para consumo interno. La presidencia irlandesa de la Unión europea prevista para julio de 2026 acelerara inevitablemente este proceso. El mensaje de fondo es claro: sin poder duro y sin alianzas sólidas, la neutralidad es un espejismo.
5. Tiroteo en aguas cubanas: la dictadura castrista y su arma de de distracción masiva
Hechos
Los guardacostas cubanos dispararon contra una lancha rápida matriculada en Florida que había entrado en aguas territoriales cubanas el miércoles 25 de febrero, a la altura de Cayo Falcones en la costa norte de Villa Clara, matando a cuatro personas e hiriendo a seis. Según la versión del Ministerio del Interior cubano, la embarcación transportaba a diez ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos armados con fusiles de asalto, pistolas, artefactos explosivos improvisados (cocteles molotov), chalecos antibalas, miras telescópicas y uniformes de camuflaje, y su objetivo era llevar a cabo una infiltración con fines terroristas. Cuba afirma que los ocupantes de la lancha abrieron fuego primero contra la patrulla, hiriendo a su comandante, y que las fuerzas fronterizas respondieron. Cuba identifico a uno de los fallecidos como Michel Ortega Casanova, cuyo hermano declaro que era un camionero con ciudadanía estadounidense que llevaba veinte años viviendo en Estados Unidos. El secretario de Estado Marco Rubio declaro que Estados Unidos realizara su propia investigación independiente. El fiscal general de Florida, James Uthmeier, ha ordenado a la Fiscalía Estatal colaborar con las autoridades federales, afirmando que el Gobierno cubano no merece confianza. El congresista Carlos Giménez califico el incidente de masacre y pidió que el régimen cubano sea relegado al basurero de la historia.
Implicaciones
El extraño incidente del ametrallamiento de la lancha rápida por los guardacostas cubanos exige un escrutinio riguroso que no se limite a aceptar la versión auto exculpatoria de la dictadura castrista. Hasta ahora, muchos medios internacionales, incluidos algunos europeos, se han limitado a reproducir, casi sin matices, la versión del régimen comunista cubano, como si el relato oficial de una dictadura agonizante fuera una fuente neutral y fiable. Se agradecería que, al menos, los medios europeos dejaran de tratar como palabra de ley lo que no es más que propaganda de un régimen comunista fracasado. Bien ha hecho el fiscal general de Florida en abrir una investigación para determinar exactamente qué ocurrió y para no dejar que la dictadura comunista se salga con la suya. En todo caso, dada la alta tensión entre Washington y La Habana tras la captura de Maduro, el bloqueo de los suministros petrolíferos, las conversaciones secretas reveladas entre Rubio y el entorno de Raúl Castro y la política declarada de cambio de régimen, el incidente funciona como una perfecta cortina de humo para distraer a la opinión pública de la incompetencia, la ineficacia y la desastrosa gestión del comunismo, así como de la supina torpeza de sus dirigentes. Es, en el sentido más preciso del término, un Arma de Distracción Masiva extremadamente eficaz. El régimen cubano utiliza este tipo de incidentes para proyectar una imagen de fortaleza y soberanía ante su propia población, cada vez más desesperada por el colapso de los servicios básicos, la crisis energética permanente y la fuga masiva de ciudadanos, y para intentar frenar la presión creciente de Washington. No es casual que el incidente se produzca un día después del trigésimo aniversario del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, un episodio que sigue vivo en la memoria de la comunidad cubanoamericana.
Perspectivas y escenarios
A corto plazo, se abrirá una batalla de narrativas: el régimen cubano insistirá en la versión de la agresión externa para justificar la represión interna, mientras Estados Unidos intentará poner el foco en las responsabilidades del aparato de seguridad castrista. Si la investigación independiente determina que los ocupantes eran ciudadanos o residentes estadounidenses, la presión sobre la Administración Trump para responder con firmeza será enorme, especialmente dado el peso político de la comunidad cubanoamericana en Florida. Es posible que se produzcan nuevas sanciones o medidas simbólicas adicionales, pero el verdadero campo de batalla será la opinión publica, especialmente en América Latina y Europa. A medio plazo, el incidente encaja en la estrategia más amplia de endurecer la presión sobre las dictaduras latinoamericanas: Cuba, Venezuela, Nicaragua, y sus redes de crimen organizado y narcotráfico. Si se confirma que la embarcación estaba vinculada a redes de tráfico, sea de personas, drogas o armas, el caso reforzara el discurso sobre la necesidad de combatir con mano firme las narcolanchas y las estructuras mafiosas que sostienen a estos regímenes. El execrable régimen castrista se encuentra en una situación cada vez más insostenible y este tipo de incidentes son, a la vez, síntoma de su desesperación y herramienta de su propaganda.
6. China castiga a Japón por defender Taiwán: restricciones a 40 entidades de Defensa
Hechos
El Ministerio de Comercio chino anuncio el martes 24 de febrero la prohibición de exportar artículos de doble uso (civil y militar) a veinte entidades japonesas y la inclusión de otras veinte en una lista de vigilancia reforzada, con efecto inmediato. Entre las empresas afectadas figuran subsidiarias de Mitsubishi Heavy Industries dedicadas a la construcción naval y a motores aeronáuticos, divisiones de Kawasaki Heavy Industries, Fujitsu y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA). En la lista de vigilancia se incluyen Su barú, Itochu Aviation y Mitsubishi Material, entre otras. Las medidas están dirigidas, según Pekín, a frenar la remilitarización y las ambiciones nucleares de Japón. Tokio presento una protesta formal calificando las restricciones de absolutamente inaceptables. Las medidas se producen tras los comentarios de la primera ministra Sanae Takaichi en noviembre, en los que sugirió que Japón podría intervenir militarmente si China atacaba Taiwán, y después de su aplastante victoria electoral del 8 de febrero que le otorga un mandato reforzado para acelerar el rearme japonés hasta el 2 por ciento del PIB en gasto de defensa.
Implicaciones
Esta medida se inscribe en el patrón sistemático de Pekín de utilizar su dominio sobre materias primas y cadenas de suministro como arma de coerción geopolítica. Al igual que con las tierras raras frente a Estados Unidos, China busca castigar a Japón por su creciente asertividad en materia de defensa y, sobre todo, por su apoyo explícito a Taiwán. La inclusión de la agencia espacial japonesa y de empresas clave del complejo industrial de defensa nipones envían un mensaje inequívoco: China está dispuesta a infligir daño económico real a quienes desafíen sus líneas rojas en el Indo-Pacifico. Es revelador que las medidas se hayan adoptado inmediatamente después de la aplastante victoria electoral de Takaichi, como si Pekín quisiera dejar claro que un mandato democrático solido no le impresiona y que la presión se intensificara, no se suavizara. La primera ministra Takaichi tiene razón cuando afirma que Japón enfrenta el entorno de seguridad más severo y complejo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y las medidas chinas no hacen sino confirmar la urgencia de la modernización militar japonesa. Los aliados occidentales deben mantenerse muy vigilantes ante esta nueva muestra del expansionismo coercitivo chino en Asia, y deberían considerar las restricciones a Japón como un aviso que se extiende a todos los países que osen cuestionar las ambiciones hegemónicas de Pekín.
Perspectivas y escenarios
La confrontación entre China y Japón se intensificará en los próximos meses. Takaichi cuenta con un mandato democrático solido para continuar el rearme y la profundización de la alianza con Estados Unidos. China, por su parte, no muestra intención alguna de suavizar su presión. La cuestión de Taiwán se mantiene como el detonante potencial más peligroso de un conflicto en el Indo-Pacifico. La inclusión de Japón en el sistema de restricciones debería impulsar a Tokio a diversificar aún más sus fuentes de suministro de minerales críticos y a estrechar la cooperación tecnológica con aliados como Australia, Corea del Sur y la Unión Europea. Es significativo, en este sentido, que Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos hayan firmado un memorando de cooperación en defensa por valor potencial superior a 35.000 millones de dólares, consolidando un eje indo-pacifico-golfo que refuerza la disuasión frente a Irán y, de manera indirecta, frente a China.
Otras piezas clave en segundo plano: Ucrania y energía
Estados Unidos y Ucrania preparan en Ginebra un paquete de prosperidad para la reconstrucción de la economía ucraniana, mientras el frente militar sigue estancado y Moscú mantiene su agresión armada. La guerra de Ucrania entra en una fase en la que la dimensión económica, reconstrucción, ayudas e inversiones, se convierte en herramienta estratégica tanto como los suministros de armas, y donde el compromiso real de Estados Unidos y Europa será medido en miles de millones, no solo en declaraciones. Somos contrarios a la agresión rusa contra Ucrania y contrarios al uso de la fuerza como medio de adquirir territorios; esta es una cuestión de principios que no admite matices ni equidistancias. En paralelo, la subida de los precios del petróleo, impulsada por la tensión en torno a Irán y por la incertidumbre en varios puntos calientes de suministro, con el Brent cerca de los 71 dólares por barril, sigue alimentando la inquietud de los mercados, recordando a Europa el coste de haber apostado por una transición energética mal secuenciada y gobernada. La defensa de Ucrania es inseparable de la defensa del propio proyecto europeo, y la seguridad energética no se garantiza con dogmas verdes mal diseñados, sino con diversificación, inversión en redes fiables y una política internacional realista. Es igualmente significativo que Corea del Sur y Emiratos árabes Unidos hayan firmado un memorando de cooperación en defensa por valor potencial superior a 35.000 millones de dolores, consolidando un eje indo-pacifico-golfo que refuerza la disuasión tanto frente a irán como, de manera indirecta, frente a la ambición hegemónica china. La arquitectura de seguridad global está mutando hacia redes flexibles de aliados que comparten las mismas preocupaciones, y Europa no puede permitirse quedar al margen de esta transformación.
III. RACK DE MEDIOS
Reuters lidera la cobertura de la jornada con su exclusiva sobre las tierras raras, amplia información sobre las negociaciones de Ginebra, la compra de UKPN por ENGIE, la nueva estrategia marítima irlandesa y el incidente de la lancha en aguas cubanas. The Washington Post dedica un extenso análisis a las conversaciones nucleares con Irán, destacando que el reloj de guerra de Trump está en marcha. The New York Times y NPR se centran en la dimensión militar del despliegue estadounidense en Oriente Medio y ofrecen análisis equilibrados tanto del tiroteo cubano como de las restricciones chinas a japón. The Wall Street Journal, Bloomberg y CNBC cubren con detalle la operación ENGIE-UKPN y las implicaciones financieras, mientras Morningstar y el Financial Times analizan la valoración regulatoria y los riesgos geopolíticos asociados a activos controlados por conglomerados chinos. The Times y The Telegraph de Londres cubren ambos la venta de UKPN y, este último, con especial detalle, la cooperación naval angloirlandesa que permitiría a la Royal Navy patrullar aguas irlandesas. The Guardian, RTE y DW profundizan en el giro de seguridad marítima de Irlanda. CNN, Fox News, CBS y NBC proporcionan amplia cobertura del incidente de Cuba, con especial atención al relato de las familias de los fallecidos.
En la prensa europea continental, Le Monde y Le Fígaro cubren la operación ENGIE como un hito para la empresa francesa, mientras Liberation aborda las negociaciones de Ginebra con enfoque en las implicaciones regionales. FAZ y Die Welt siguen de cerca las restricciones chinas a japón y sus implicaciones para la industria alemana, también dependiente de suministros chinos. Corriere della Sera cubre las negociaciones nucleares con énfasis en la mediación omaní. La Tribune de Geneve ofrece cobertura local de las conversaciones.
Israel Hayom publica un análisis crítico revelador sobre la falta de flexibilidad real de Irán en la posición presentada antes de las conversaciones, mientras Haaretz y Jerusalem Post cubren la visita del primer ministro indio Narendra Modi a Israel. Al Jazeera proporciona cobertura en directo de las conversaciones de Ginebra y amplio reportaje sobre el incidente cubano, si bien con un sesgo notable al dar excesivo crédito a la versión del régimen castrista. Al Arabiya y The National (EAU) se centran en las implicaciones del despliegue militar para los países del Golfo. Channel News Asia y Deccan Herald destacan la dimensión regional de las negociaciones.
Nikkei Asia, Asia Times, South China Morning Post y Taipei Times lideran la cobertura de las restricciones chinas a entidades japonesas, con Asia Times ofreciendo un análisis en profundidad sobre el impacto en la industria de defensa nipona. China Daily y Global Times presentan las medidas como legitimas para frenar la remilitarización japonesa, en un ejercicio de propaganda que sorprende cada vez menos. The Straits Times cubre las tensiones desde la perspectiva del Sudeste Asiático. WION y The Times of India destacan la visita de Modi a Israel y las crecientes oportunidades de cooperación tecnológica indo-israelí. Russia Today y TASS ofrecen cobertura sesgada de las negociaciones de Ginebra, presentando a Irán como víctima de la agresión estadounidense, en una narrativa que busca erosionar la posición occidental. Ucrania Pravda, Ukrinform y Kiev Independent señalan con preocupación que la atención dividida de Washington entre Irán, Cuba y múltiples frentes complica las perspectivas de apoyo continuado a Kiev. Clarín, El Mercurio y Reforma cubren con especial intensidad el incidente cubano y las consecuencias de la caída de Maduro para el equilibrio de poder en América Latina, mientras Marine Link y Helsingin Sanomat se centran en las implicaciones del giro irlandés para la seguridad del Atlántico Norte y el Báltico.
IV. SEMÁFORO DE RIESGOS
FOCO DE RIESGO | NIVEL | COLOR |
Confrontación EE. UU.-Irán / Riesgo conflicto militar | CRITICO | ROJO |
Dependencia tierras raras chinas / Aeroespacial y chips | CRITICO | ROJO |
Proliferación nuclear Irán | CRITICO | ROJO |
Guerra Rusia-Ucrania / Estancamiento negociaciones | CRITICO | ROJO |
Vulnerabilidad infraestructuras criticas (eléctricas, cables, puertos) | ALTO | ROJO |
Escalada China-japón / Restricciones y Taiwán | ALTO | NARANJA |
Tensiones EE. UU.-Cuba / Incidente lancha Florida | ALTO | NARANJA |
Amenaza submarina rusa / Cables atlánticos | ALTO | NARANJA |
Dictaduras latinoamericanas (Cuba, Venezuela, Nicaragua) | ALTO | NARANJA |
Terrorismo yihadista global | MEDIO-ALTO | NARANJA |
Erosión credibilidad occidental / Políticas vacilantes | MEDIO | AMARILLO |
Re-europeización activos estratégicos (ENGIE/UKPN) | OPORTUNIDAD | VERDE |
Eje atlántico-indo-pacifico (EE. UU., Europa, Corea, Golfo) | OPORTUNIDAD | VERDE |
V. COMENTARIO EDITORIAL
Lo que vemos en este ciclo de noticias no son episodios aislados, sino piezas de un mismo mosaico: una pugna entre democracias liberales a menudo culpablemente distraídas y una constelación de dictaduras, autocracias y regímenes mafiosos que han aprendido a explotar nuestras debilidades. China ha entendido mejor que nadie que, en el siglo XXI, controlar las materias primas estratégicas, las cadenas de refinado y los nodos logísticos equivale a controlar la capacidad de decisión industrial de tus competidores, sin necesidad de disparar un solo tiro. Las restricciones a la industria de defensa japonesa por el pecado de defender a Taiwán y de modernizar sus fuerzas armadas no son sino otra expresión de esa misma lógica coercitiva.
Irán, por su parte, lleva décadas practicando un arte perverso: negar lo obvio, sus ambiciones militares nucleares, mientras extiende como una telaraña una red de milicias y grupos terroristas que van desde el Mediterráneo oriental hasta el Golfo de Adén. Cuando la presión aprieta, ofrece flexibilidad, promete renunciar a un programa que dice no tener y espera que, una vez más, las capitales occidentales prefieran el espejismo del apaciguamiento al coste político de la firmeza. La posición de la Administración Trump, con su combinación de presión máxima y disposición negociadora, es el enfoque correcto, y los éxitos diplomáticos logrados en menos de un ano en múltiples escenarios, desde Gaza hasta Azerbaiyán-Armenia, lo confirman.
En Europa, el caso de la red eléctrica británica y el giro irlandés debería ser una llamada de atención en toda regla. Durante años se han vendido activos críticos al mejor postor, se ha confundido la libre circulación de capitales con la ingenuidad geoestratégica y se ha diseñado una transición energética dogmática, más preocupada por los eslóganes que por la seguridad de suministro y la estabilidad de los sistemas eléctricos. Que tenga que ser ENGIE quien rescate al Reino Unido de la pinza china sobre su red eléctrica dice mucho de las carencias de una clase política que ha mirado hacia otro lado mientras se entregaban llaves fundamentales de la soberanía. Y que Irlanda, ultimo bastión del neutralismo europeo por convicción, se vea obligada a buscar patrullas navales conjuntas con el Reino Unido y Francia para proteger sus cables submarinos de la amenaza rusa, debería avergonzar a quienes siguen predicando un pacifismo ingenuo desde la comodidad de sus despachos.
Mientras tanto, en nuestra vecindad latinoamericana, la vieja dictadura cubana sigue recurriendo al manual clásico: tensión controlada, victimismo propagandístico y violencia altamente simbólica para cohesionar a los suyos y distraer de la miseria que ellos mismos generan. Se agradecería que, al menos, los medios europeos dejaran de tratar como palabra de ley lo que no es más que propaganda de un régimen comunista fracasado. La Administración Trump merece reconocimiento por su política de mano dura contra las dictaduras latinoamericanas y el narcotráfico, dos caras de una misma moneda que durante demasiado tiempo han disfrutado de impunidad vergonzosa.
Sin embargo, es preciso señalar, con el respeto debido, pero con claridad, que las restricciones al libre comercio internacional que impulsa el presidente Trump no están en línea con el pensamiento del inigualable y gran presidente Reagan, para quien el comercio libre era un pilar fundamental del liderazgo global estadounidense. La grandeza de la política exterior de esta Administración reside en su pragmatismo y su realismo; sería lamentable que se viera lastrada por un proteccionismo que, a largo plazo, debilita las mismas alianzas que sustentan la posición de fuerza de Washington.
Frente a este panorama, nuestra posición es clara y coherente: defensa sin complejos de la democracia liberal representativa, de la economía de mercado con justicia social, del Estado del bienestar bien gestionado, del atlantismo y de una Europa fuerte y seria en defensa. Rechazo frontal a las dictaduras de cualquier signo, de Teherán a Caracas, de La Habana a Moscú o Pekín, y vigilancia máxima ante el expansionismo chino y el terrorismo yihadista en todas sus variantes, desde Hezbola y Hamas hasta DAECH, Al Qaeda, Al Shabab, Boko Haram, los talibán y las organizaciones yihadistas del Sudeste Asiático. La amenaza del terrorismo yihadista no ha desaparecido porque haya dejado de ocupar titulares; sigue siendo una realidad mortífera en África, en Asia y potencialmente en Europa, y exige una vigilancia constante y una cooperación internacional sin fisuras.
No se trata de caer en histerias ni en aventuras irresponsables, sino de recuperar la sensatez y el sentido común: sin industria, sin seguridad energética, sin control sobre las materias primas estratégicas y sin capacidad militar creíble, los valores se quedan en discursos. Estamos a favor de la democracia liberal representativa, la economía de mercado, la seguridad social universal y el Estado del bienestar bien gestionado, que nada tiene que ver con la ruina a la que conducen invariablemente los partidos de la izquierda europea cuando llegan al poder. Creemos en el sentido común y en el pragmatismo frente a los extremismos de cualquier signo: no al wokismo, a la ideología radical de género y al relativismo; si a la igualdad entre hombres y mujeres, si a la defensa sin compromisos de los derechos y libertades fundamentales y la no discriminación por ninguna causa.
La transición española demostró que es posible combinar libertad, estabilidad y progreso cuando hay liderazgo y coraje cívico. La figura del Rey Juan Carlos I como arquitecto de nuestra democracia sigue siendo un ejemplo de que la historia la hacen los hombres y mujeres que se atreven a mirar de frente a los desafíos de su tiempo. Ahora toca demostrar que nuestras democracias siguen teniendo ese coraje para responder con firmeza, serenidad y, sobre todo, con una estrategia a la altura de los desafíos que se ciernen sobre el mundo libre.
CLAVES DEL DÍA DE JOSE A. VIZNER
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