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INFORME DE GEOPOLÍTICA

I. BREVE INTRODUCCIÓN
El día 38 de la Operación «Epic Fury» amanece con la tensión más alta desde el inicio del conflicto el 28 de febrero de 2026. El ultimatum que el presidente Donald Trump ha impuesto al régimen de la oligarquía yihadista iraní expira esta tarde —martes 7 de abril a las 20:00 horas, hora del Este de los Estados Unidos— sin que Teherán haya accedido a la condición sine qua non exigida: la reapertura plena del estrecho de Ormuz. El mundo se encuentra, una vez más, ante la disyuntiva que define nuestro tiempo: la eficacia coercitiva frente al precipicio de la escalada.
En las últimas veinticuatro horas, los hechos se han acumulado con una cadencia que no deja margen para la complacencia. Irán ha transmitido a través de Pakistán una contrapropuesta de diez puntos que rechaza la tregua temporal y exige el cese permanente de las hostilidades con garantías; Trump la calificó de «propuesta significativa, pero insuficiente». El precio del petróleo WTI (West Texas Intermediate) roza los 113 dólares el barril, en lo que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha descrito sin ambages como «la mayor perturbación de suministro de la historia del mercado mundial del petróleo». Y, por si el panorama no fuera suficientemente complejo, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski ha revelado que Rusia ha compartido con Irán inteligencia satelital detallada sobre 55 instalaciones energéticas israelíes —un dato escalofriante que confirma la profundidad del eje Moscú-Teherán en esta guerra.
El mundo respira entre el tuit y el misil. Las bolsas tiemblan. Las reservas estratégicas de petróleo de los países de la AIE (400 millones de barriles liberados en la mayor operación de este tipo de la historia) compran tiempo, pero no pueden sustituir los 12 millones de barriles diarios bloqueados en el Golfo. Europa, como de costumbre, contempló la situación con la parsimonia de quien no acaba de creer que el mundo se incendia.
II. NOTICIAS MÁS IMPORTANTES DE LAS ÚLTIMAS 24 HORAS
1. Ultimátum de Trump a Irán: el estrecho de Ormuz y el umbral de la escalada
HECHOS
El presidente Donald Trump, en una rueda de prensa celebrada el lunes 6 de abril en la Casa Blanca, reiteró con dureza inusitada su ultimátum al régimen iraní: si el estrecho de Ormuz no se encuentra plenamente operativo para este martes 7 de abril a las 20:00 horas (hora del Este), ordenará el bombardeo sistemático de las centrales eléctricas y los puentes de Irán. «El país entero puede ser eliminado en una noche, y esa noche podría ser esta noche», declaró el mandatario estadounidense. El secretario de Defensa Pete Hegseth, en funciones que más bien corresponden a un «Secretario de Guerra» por la naturaleza eminentemente belicosa de sus declaraciones, advirtió que los Estados Unidos están ejecutando más ataques contra Irán que en ningún otro día desde el inicio del conflicto. Trump calificó el rechazo iraní a una tregua de 45 días como «significativo pero insuficiente», señalando que Teherán negocia «de buena fe», aunque con condiciones inaceptables.
Irán transmitió a través de Pakistán una contrapropuesta de diez puntos que incluye el cese permanente de las hostilidades en toda la región, un protocolo de tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y compromisos de reconstrucción. Teherán rechaza explícitamente cualquier alto el fuego temporal: «No aceptaremos un simple cese el fuego; solo aceptamos el fin de la guerra con garantías de que no seremos atacados de nuevo», afirmó Mojtaba Ferdousi Pour, jefe de la misión diplomática iraní en El Cairo. El nuevo líder Supremo, Mojtaba Khamenei, declaró que las filas del combate iraní son «tan elevadas y profundamente arraigadas que ni el terrorismo ni el crimen pueden quebrantar su determinación».
IMPLICACIONES
La situación es crítica. Si Trump ejecuta su amenaza, el conflicto entra en una fase cualitativamente diferente: el bombardeo sistemático de infraestructura civil iraní —electrica, de transporte— plantea graves interrogantes jurídicos bajo el Derecho Internacional Humanitario y elévara exponencialmente el número de víctimas civiles. Si no lo ejecuta, la credibilidad del ultimatum se erosiona irreversiblemente, algo que Trump no puede permitirse. Este es el dilema que su propia retórica desaforada le ha creado: la trampa del líder que hace de la imprevisibilidad un sistema de gobierno. En cualquier caso, la ventana diplomática —Pakistan como mediador, Ghalibaf como posible interlocutor viable, Witkoff manteniendo contactos directos por texto con el canciller iraní Araqchi— sigue, milagrosamente, entreabierta.
PERSPECTIVAS Y ESCENARIOS
Escenario A — Acuerdo de mínimos antes de las 20:00 ET: posible, pero improbable en las formas. Trump necesita presentar algún éxito tangible; Irán necesita una salida que no parezca capitulación total. Un protocolo de tránsito limitado del estrecho, con compromisos genéricos y verificación a convenir, podría salvar la cara de ambas partes. Escenario B — Nueva prórroga tácita: Trump ha extendido el plazo múltiples veces; los mercados ya han «descontado» la posibilidad del «bluff». La devaluación de sus ultimátums es el precio de haber abusado de ellos. Escenario C — Bombardeo de infraestructura civil: si se ejecuta, las consecuencias humanitarias serán severas, el precio del petróleo superará los 130 USD/barril, y la cesión de la narrativa internacional a Teherán será inmediata. La paradoja del descabezamiento —eliminar el liderazgo para facilitar la negociación— podría convertirse en la paradoja de la radicalización.
2. Rusia suministra a Irán inteligencia satelital sobre 55 objetivos energéticos de Israel
HECHOS
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski reveló el 5 de abril, confirmándolo el 6, que la inteligencia militar ucraniana tiene «pruebas irrefutables» de que Rusia ha proporcionado a Irán imágenes satelitales e inteligencia detallada sobre aproximadamente 50 a 55 instalaciones energéticas de Israel —todas ellas infraestructura civil sin propósito militar—. Según The Jerusalem Post, que citó fuentes próximas a la inteligencia ucraniana, los objetivos están clasificados en tres categorías: instalaciones de producción crítica (como la central eléctrica de Orot Rabin), grandes centros urbanos e industriales de energía, y subestaciones locales. La evaluación rusa compartida con Teherán concluye que Israel, al ser una «isla energética» sin interconexión con países vecinos, es particularmente vulnerable: dañar unos pocos nodos críticos podría desencadenar un colapso eléctrico total y prolongado. Zelenski subrayó que «toda la experiencia acumulada por Rusia durante la guerra contra Ucrania se está transfiriendo a Irán», incluyendo la tecnología de drones Shahed, ahora producidos con componentes rusos y cedidos o mejorados para uso iraní.
IMPLICACIONES
Esta revelación es de una gravedad estratégica que no admite eufemismos. Estamos ante la confirmación de que el eje Moscú-Teherán no es una relación de conveniencia coyuntural, sino una alianza operativa activa en la que Rusia contribuye directamente a ataques contra la infraestructura civil de un aliado occidental. Es la conversión de la guerra híbrida en guerra caliente por interposión. Putin obtiene un rédito triple: beneficia los precios del petróleo que financian su guerra contra Ucrania, distrae la atención y los recursos occidentales —especialmente misiles Patriot— del frente ucraniano, y erosiona la cohesión de la coalición atlantista. Zelenski lo ha dicho sin ambajes: la guerra en Oriente Medio prolonga y empodera la guerra en Europa del Este.
PERSPECTIVAS Y ESCENARIOS
La revelación obliga a reconfigurar la percepción del conflicto: ya no es simplemente una guerra entre el régimen iraní y la coalición estadounidense-israelí; es un conflicto en el que Rusia actúa como potencia de sombra, aprovechando la confusión estratégica de Occidente. Las democracias europeas —instaladas todavía en su incapacidad estructural para tomar decisiones a la altura de los peligros que enfrentan— deben procesar urgentemente esta nueva realidad. La pregunta que nadie formula con suficiente claridad es: ¿qué hará la OTAN si Rusia pasa de la inteligencia compartida a la participación más directa?
3. La crisis energética global: el estrecho de Ormuz y el mayor shock de suministro de la historia
HECHOS
El barril de petróleo WTI cotiza a 112,41 dólares y el Brent en torno a 109,77 dólares, un 66% y 50% por encima, respectivamente, de los niveles previos al inicio de la guerra el 28 de febrero. El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, ha declarado que la crisis energética provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz supera en magnitud a los choques petroleros de 1973 y 1979 combinados: «Hemos perdido 12 millones de barriles diarios —más que dos de aquellas crisis del petróleo juntas—». Los 32 países miembros de la AIE han acordado liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, el mayor volumen de la historia, pero la medida es aún insuficiente. Arabia Saudí reportó la intercepción de siete misiles balísticos sobre su región oriental, mientras que Irán ha atacado el hub industrial de Jubayl, que representa el 7% del PIB saudí. Kuwait, EAU y Arabia Saudí activaron sus sistemas de defensa aérea. Un ataque iraní de drones en la base area de Ali Al Salem (Kuwait) hiriendo a 15 soldados estadounidenses, la mayoría reincorporados al servicio.
IMPLICACIONES
Europa se encuentra ante su segunda gran crisis energética en cuatro años, tras la del gas ruso derivada de la invasión de Ucrania. Los almacenes europeos de gas se encuentran al 30% de su capacidad tras un invierno 2025-2026 inusualmente frío, y los precios del gas natural licuado (GNL) han casi doblado en pocas semanas. El Banco Central Europeo (BCE) ha pospuesto las bajadas de tipos previstas y revisado al alza las proyecciones de inflación, con economías energéticamente intensivas ante un alto riesgo de recesión técnica. En Asia, Japón —cuyo 94,2% de importaciones de crudo procedían del Oriente Medio en febrero de 2026— ha liberado 80 millones de barriles de sus reservas. La crisis alimentaria es igualmente alarmante: el 50% de las exportaciones mundiales de urea y el 20% del GNL global pasan por Ormuz, con fertilizantes que podrían duplicar su precio, amenazando la cosecha de primavera del hemisferio norte.
PERSPECTIVAS Y ESCENARIOS
El CSIS advierte que incluso una tregua no garantiza el retorno inmediato al flujo normal: refinerías dañadas, seguros marítimos cancelados, capital humano desplazado. Eurasia Group estima que la recuperación tardaría varios meses aunque se alcanzara un acuerdo maana. La capacidad de desviar petróleo por oleoductos alternativos —Arabia Saudí y EAU— apenas cubre el 15% del volumen bloqueado. Si el bloqueo se prolonga hasta el verano, la combinación de escasez física y pánico financiero podría llevar a la economía mundial a una recesión de primera magnitud.
4. Frente ucraniano: Rusia lanza más de 1000 drones en plena ofensiva de primavera
HECHOS
Mientras el mundo miraba hacia el Estrecho de Ormuz, la guerra de Rusia contra Ucrania siguió su curso implacable. En la última semana, las fuerzas rusas han lanzado más de 2800 drones de ataque, cerca de 1.350 bombas guiadas y más de 40 misiles de diversas tipologías contra territorio ucraniano. Un ataque ruso sobre la ciudad de Odesa causó tres muertos, entre ellos un niño, y 16 heridos. Más de 340.000 abonados en la región de Chernígiv quedaron sin suministro eléctrico tras los ataques nocturnos. Ucrania, por su parte, confirmó ataques contínuos a infraestructura petrolería rusa —incluida la fragata Admiral Grigorovich en el puerto de Novorosiísk y el terminal petrolero de Sheskharis—, desafiando las presiones aliadas para que limite sus ataques al territorio ruso ante el ya de por sí desbocado precio del crudo. Según datos de Ukrinform, las bajas rusas han superado 1.304.490 efectivos desde el inicio de la invasión.
IMPLICACIONES
El conflicto ucraniano entra en su cuarto año y la fórmula del IISS sigue vigente: guerras de temperatura variable, donde ningún bando tiene capacidad para una victoria decisiva pero tampoco para una derrota. La revelación de la cooperación de inteligencia ruso-iraní añade una dimensión nueva y peligrosa: Moscú instrumentaliza el conflicto de Oriente Medio para aliviar la presión sobre su frente ucraniano, distraer los sistemas de defensa occidental y beneficiarse del alza del petróleo. Los aliados occidentales, mientras tanto, piden a Kiev que no ataque refinerías rusas precisamente porque eso eleva un precio del crudo que ellos mismos están luchando por contener —una contradicción estratégica que Zelenski, con razón, rechaza—.
PERSPECTIVAS Y ESCENARIOS
Putin observa la situación global con la satisfacción del tahur que ha conseguido que todos los demás jugadores estén pendientes de otra mesa. Mientras la atención occidental se centra en Ormuz, el Kremlin avanza en Ucrania a un ritmo menor que en períodos anteriores —unas 17 millas cuadradas en la última semana según el ISW— pero de forma constante. La primavera ucraniana será una prueba definitoria de la resistencia de Kiev en un momento en que los recursos de defensa aérea —particularmente los misiles Patriot— están siendo prioritariamente dirigidos a los aliados del Golfo.
5. Los aranceles de Trump y el orden comercial global: un año del Liberation Day
HECHOS
Se cumple un año del llamado «liberation day» (día de la liberación) arancelario del 2 de abril de 2025, en el que la Administración Trump impuso aranceles de al menos el 10% a la práctica totalidad de los socios comerciales de los Estados Unidos. El Tribunal Supremo estadounidense declaró inconstitucional en febrero de 2026 el uso de la IEEPA (Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional) para imponer esos aranceles, lo que forzó a Trump a implementar un nuevo arancel global del 15% bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, válido por 150 días hasta el 24 de julio de 2026. El Parlamento Europeo pospuso por segunda vez la votación de un acuerdo comercial con Washington. Una encuesta Washington Post-ABC-Ipsos reveló que el 64% de los estadounidenses desaprueba la gestión arancelaria de Trump. La tasa arancelaria efectiva media estadounidense se situó en el 13,7% en febrero de 2026, frente al 2,5% previo a enero de 2025 —el nivel más alto desde 1993—.
IMPLICACIONES
La política arancelaria de Trump presenta un balance agridulce. El déficit comercial en bienes ha disminuido, el déficit con China cayó un 32% en 2025, y determinados sectores estratégicos —metales, semiconductores— se han beneficiado del proteccionismo. Pero los costes para los consumidores estadounidenses son reales: el hogar medio paga 1.500 dólares anuales más en impuestos implícitos va aranceles, la inflación ya está por encima de los niveles de salida de la Administración Biden, y el mercado laboral muestra signos de debilitamiento en los sectores más expuestos al comercio exterior. En este contexto, el shock energético provocado por la guerra de Irán actúa como acelerador inflacionario que agravará todas estas tensiones.
PERSPECTIVAS Y ESCENARIOS
Los próximos 150 días serán decisivos para el orden comercial global: si Trump no consigue que el Congreso prorrogue los aranceles de la Sección 122, o si no negocia acuerdos bilaterales sólidos antes del 24 de julio, la política comercial quedará de nuevo en el limbo jurídico. El gran riesgo, como deciría el inigualable Reagan, es confundir el proteccionismo con la fortaleza: las barreras arancelarias pueden ser instrumentos legítimos de presión negociadora, pero si se convierten en fin en sí mismas, acaban devorando la competitividad del país que las impone. La incertidumbre, como bien saben las empresas globales, no es neutral: paraliza la inversión y erosiona la confianza.
6. La paradoja del descabezamiento: Mojtaba Khamenei y el endurecimiento del régimen
HECHOS
El nuevo líder supremo de la oligarquía yihadista iraní, Mojtaba Khamenei —hijo del ayatolá Ali Khamenei, eliminado en los primeros bombardeos del 28 de febrero—, emitió una declaración pública en la que afirmó que las filas del combate iraní son «tan imponentes y profundamente arraigadas que ni el terrorismo ni el crimen pueden quebrar su resolución en los ideales yihadistas». En paralelo, el jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), general Majid Khademi, fue eliminado en un ataque aéreo conjunto estadounidense-israelí el 6 de abril. La organización terrorista Hizbulah mantiene sus ataques contra el norte de Israel, con más de 400 de sus combatientes muertos desde el 2 de marzo. Los hutíes de Yemen —otra organización terrorista bajo el paraguas de la oligarquía yihadista iraní— continúan sus ataques sobre el mar Rojo. El Ejército israelí advirtió en farsi a la población iraní de que evitara los trenes hasta las 21:00 horas locales, anticipando nuevos objetivos.
IMPLICACIONES
La llamada paradoja del descabezamiento —la idea de que eliminar el liderazgo de un régimen facilitaría la negociación o el colapso— no está funcionando según el guión previsto por Washington. Mojtaba Khamenei ha demostrado ser un interlocutor más intransigente que su padre, consolidado en una narrativa de martirio y resistencia que resulta funcional para la movilización interna del régimen. La decapitación sistemática de la cúpula de la IRGC —más de 50 altos funcionarios eliminados desde el inicio del conflicto— no ha provocado el colapso del aparato militar iraní, aunque sí ha generado perturbaciones significativas en su coordinación operativa.
PERSPECTIVAS Y ESCENARIOS
El gran dilema que Washington no ha resuelto —y que ninún medio occidental aborda con la honestidad debida— es qué sucede si el régimen iraní se pliega o hace implosión. No hay plan para el día después. No hay una arquitectura de gobernanza alternativa preparada para Irán. No hay garantías de que una transición catica no genere un vacío de poder aún más peligroso. La opresión brutal del régimen sobre su propia población —con miles de manifestantes asesinados en enero de 2026— hace que muchos iraníes no lamenten el castigo a su oligarquía yihadista; pero entre el colapso del régimen y una transición ordenada hacia la democracia media un abismo que ningún planificador estratégico ha llenado todavía con respuestas concretas.
III. RACK DE MEDIOS
Medio | Énfasis editorial (7 de abril de 2026) |
NYT / Washington Post | Cobertura exhaustiva del ultimátum de Trump a Irán; análisis del dilema entre acción militar y vaía diplomática vía Pakistán. Crítica velada a la ausencia de estrategia para el «día después». |
Financial Times / Bloomberg | Impacto económico del conflicto: WTI sobre 112 USD, riesgo de estanflación global. La IEA califica el bloqueo de Ormuz como la mayor perturbación de suministro energético de la historia. Aranceles Trump: incertidumbre persistente. |
The Times / The Telegraph | Preocupación británica por la exposición energética del Reino Unido. Inflación esperada por encima del 5% en 2026. Debate sobre el rol del Reino Unido en la coalición. |
The Guardian / Le Monde | Crítica humanitaria: más de 3500 muertos según HRANA, incluyendo 244 niños. Cuestionamiento de la legalidad de los ataques a infraestructura civil iraní. Editoriales pro-cese el fuego inmediato. |
Le Figaro / FAZ | Alerta geoeconómica: Europa en riesgo de recesión técnica si el bloqueo de Ormuz persiste hasta verano. Almacenes de gas europeos al 30% de capacidad. BCE pospondrá bajadas de tipos. |
Al Jazeera / Al Arabia | Foco en víctimas civiles iraníes. Cobertura de los ataques iraníes a Arabia Saudí, Kuwait, EAU y Bahrein. Solidaridad panarab con narrativa antioccidental moderada. |
Jerusalem Post / Haaretz | Revelación de que Rusia proporcionó a Irán inteligencia satelital sobre 55 instalaciones energéticas israelíes. Debate interno sobre suficiencia del escudo antiéreo de Israel. |
Kyiv Independent / Ukrainian Pravda | Zelenski acusa a Moscú de compartir inteligencia satelital con Tehrán. Ucrania ataca petrolera rusa en Novorosiísk desafiando presiones aliadas. Rusia lanza más de 1000 drones en último periodo. |
TASS / Russia Today | Narrativa rusa: presentación del conflicto como agresión occidental. TASS: «Ucrania pierde 1210 combatientes en 24 horas». RT amplifica amenazas iraníes de respuesta «mucho más devastadora». |
CNBC / CBS / Reuters | Precios del crudo y mercados globales en primer plano. Testimonio del CEO de Chevron en CERAWeek sobre «manifestaciones físicas reales» del bloqueo. Alerta de recesión stagflacionaria. |
South China Morning Post / China Daily | Seguimiento del impacto energético en Asia: China, India, Japón y Corea del Sur, que representan el 75% de las exportaciones de crudo del Golfo. Japón libera 80 Mb de reservas estratégicas. |
Times of India / Hindustan Times | Papel central de Pakistán como mediador: el jefe del Ejército, Field Marshal Asim Munir, en contacto directo con Vance y Witkoff. Primera compra india de petróleo iraní en siete años, con plena cobertura. |
CSIS / RUSI / Foreign Affairs | Análisis estratégico: ausencia de plan para el «día después» en Washington. CSIS alerta: solo 3 Mb/d de capacidad de bypass frente a 20 Mb/d bloqueados. Paradoja del descabezamiento: Mojtaba Khamenei más intransigente que su padre. |
IV. SEMÁFORO DE RIESGOS
Nivel | Indicador y descripción | Riesgo |
● | Estrecho de Ormuz: Bloqueo total; 12 Mb/d sustraídos del mercado mundial. Amenaza de bombardeo de infraestructura civil iraní. | CRÍTICO |
● | Escalada milita: Ultimatum de Trump expira hoy a las 20:00 ET. Operación «Epic Fury» en máxima intensidad (Día 38). | CRÍTICO |
● | Precios energéticos: WTI sobre 112 USD/barril; Brent en 109 USD. IEA: mayor perturbación de suministro en la historia del petróleo. | MUY ALTO |
● | Cooperación Rusia-Irán: Moscú suministra inteligencia satelital a Tehrán sobre 55 instalaciones energéticas israelíes. Eje antioccidental consolidado. | MUY ALTO |
● | Frente ucraniano: Rusia mantiene ofensiva de primavera. Más de 1.000 drones lanzados en el último periodo. Ataque a Odesa mató a 3 personas. | ALTO |
● | Economía global: Stagflación, inflación energetica, aranceles Trump (15%). BCE pospuso bajada de tipos. Riesgo recesón en Europa. | ALTO |
● | Negociaciones Irán-EEUU: Pakistan media; propuesta iraní de 10 puntos sobre la mesa. Trump: «significativa pero insuficiente». Ventana diplomática aún abierta. | MODERADO |
V. COMENTARIO EDITORIAL
Este 7 de abril de 2026 —día 38 de la Operación «Epic Fury»— puede pasar a la historia como la jornada en que el mundo se asomara una vez más al abismo y, una vez más, tomara la prudente decisión de retroceder. O puede ser el día en que la retórica desenfrenada del presidente Trump se convierta, finalmente, en acción militar a gran escala contra la infraestructura civil iraní, con consecuencias imprevisibles para el orden internacional, para los precios de la energía y para la ya maltrecha cohesión de Occidente. Escribo esto a pocas horas del vencimiento del ultimatum, y la incertidumbre, lejos de ser una retórica periodística, es la descripción más precisa de la realidad.
Lo que sí puedo afirmar con certeza —porque los hechos lo avalan— es que esta guerra, aun siendo justa en sus motivaciones originales —la neutralización del programa nuclear de la oligarquía yihadista de Tehrán, el mayor estado terrorista del mundo— adolece de una falla estratégica de primera magnitud: la ausencia de un plan coherente para el día después. Golpear la cima de la serpiente sin saber qué pondrás en su lugar no es estrategia; es aventurismo militar revestido de contundencia. Los amigos de Israel, de los aliados del Golfo, de los intereses occidentales —entre los que me cuento sin ambages— debemos poder sostener una crítica informada precisamente porque compartimos los objetivos de fondo.
La revelación de la cooperación ruso-iraní en inteligencia satelital sobre objetivos energéticos de Israel no es un episodio periférico: es la confirmación de que nos encontramos ante un eje autoritario global —Moscú, Tehrán y sus respectivos estados satélite y organizaciones terroristas proxy— que opera de forma coordinada contra el orden internacional liberal. Zelenski, que sabe de esto más que ningún otro líder europeo por la cruel experiencia de cuatro años de agresión rusa, lo ha dicho con la claridad que se le suele negar en las cancillerías europeas: «Toda la experiencia acumulada por Rusia durante la guerra contra Ucrania se está transfiriendo a Irán». Es decir: Ucrania no es una guerra regional; es el laboratorio de las técnicas de agresión que el eje autoritario aplicará en cualquier otro escenario que se le ofrezca.
Los dirigentes europeos —esa clase política mediocre y miope del siglo XXI a la que me he referido repetidamente en mis escritos— siguen mostrando una incapacidad estructural para procesar la escala de los peligros que enfrentan. El Banco Central Europeo pospone bajadas de tipos. La Comisión advierte de que hay que llenar los almacenes de gas. El Parlamento Europeo retrasa por segunda vez la votación de un acuerdo comercial con Washington. Miniaturismo político frente a peligros existenciales. Mientras tanto, la inflación energética golpeará con especial dureza a las clases medias y trabajadoras europeas —que ya pagaron el precio de la primera crisis del gas ruso—, generando la caldo de cultivo que los populismos de toda razón saben tan bien aprovechar.
Sobre la política comercial de Trump, siendo justos en el balance: la identificación del problema —los déficits comerciales estructurales con China, la dependencia estratégica en cadenas de suministro críticas— es correcta. El gran Reagan también recurrió al proteccionismo selectivo cuando fue necesario, aunque siempre entendió que el libre comercio era el horizonte deseable. Lo que separa a Trump de Reagan no es el diagnóstico de los males del sistema, sino la calidad de las soluciones: la imprevisibilidad como sistema de gobierno, el exabrupto como diplomacia, el ultimatum permanente como negociación. Una política arancelaria que genera 1.500 dólares anuales adicionales de carga fiscal para el hogar estadounidense medio, que el 64% de los propios ciudadanos estadounidenses desaprueba, y que el Tribunal Supremo ha declarado parcialmente inconstitucional, necesita urgentemente una reorientación hacia la coherencia jurídica y la previsibilidad negociadora.
Concluyo con la convicción que me da el conocimiento directo de la región y de sus actores: la ventana diplomática, contra todo pronóstico, sigue entreabierta. Pakistán —el mediador más improbable y quizás el más eficaz—, Mohammad Bagher Ghalibaf como posible interlocutor viable en el seno del régimen, y la existencia de contactos directos entre Witkoff y Araqchi son elementos que no deben infravalorarse. Pero una cosa es una tregua de emergencia y otra muy distinta es una paz sostenible. El régimen iraní, coriáceo como siempre ha sido, sabe que el Estrecho de Ormuz es su última carta de alto valor. No la soltará fácilmente. Y la comunidad internacional hace bien en recordar que la cura —como la propia AIE ha dicho— no son las reservas estratégicas: la cura es abrir el Estrecho. Todo lo demás es analgesia.
CLAVES DEL DÍA DE JOSE A. VIZNER
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